sábado, 6 de julio de 2013

Frente al I Ching. El libro de mis mutaciones.

 Éste trabajo lo hice entre el año pasado, y el antepasado, pero hasta ahora lo muestro, después de haberlo trabajado un poco más.
Es importante para mí mostrarlo, y que encuentre sus lectores. Habla de mi proceso ante el I Ching como un mapa de consciencia y busca lazos para encontrarse con otras psiques.

La introducción del libro la pongo aquí, y arriba al tope para que sea lo primer en ser leído el poema que me pone exactamente frente al trabajo que se desarrolló después, libro por libro. Y a partir de la siguiente entrada lo haré al revés, pondré el último poema (libro correspondiente al I Ching) y de ahí hacia atrás.



Frente   al   I  Ching




El libro de mis mutaciones





12/08/2012



Zamira Bringas




Contenido





Aquí me encuentro,
                Entre el Cielo y la Tierra.
Así soy. Parte de ellos.

Así me encuentro:
Vasija levantada por las manos
                         Una esfera que no sabe dónde empieza.
Así, arrastrando silencios,
 con las palabras ateridas.

La cabeza es entonces un volcán contenido.
Mis sensaciones  hablan de años, de días buscando cauce.
Las palabras se esconden, la página blanca estalla...
Me encuentro a un lado de mis propios deseos
de mis ganas de decirte
                     de decirles... de decirme…
Ahí me encuentro,
       Mutando…permutando…transmutando
                      Despertando consciencia.
Creando mi mundo con mi decisión.
Eligiendo un punto de referencia

                      Que coincida con el cosmos.



        INTRODUCCIÓN

Desde hace algún tiempo buscaba una manera de expresar cómo a través de los años  había tenido una serie de cambios, siempre de buscando un equilibrio, pero sin perder mi propia esencia y sin por ello tampoco hacer todo un tratado de Psicología, ni una biografía. Se trataba de ir registrando de una manera diferente esa transformación interna.
El libro I Ching, el libro de las mutaciones, me reflejaba de manera personal, mis mutaciones, y sentí, entonces que era un buen camino.
Tomé los 64 libros que lo conforman, como los temas que desarrollaría en cada poema. La tarea era difícil y ambiciosa, pero me daría la oportunidad. Fue una experiencia intensa, en donde no solo hablaba de mis cambios, y de mi historia, sino que en el camino, el proyecto mismo y la forma iban mutando.

Sobre el I Ching

El I Ching es un tratado de transformación chino. En Oriente la unidad y la felicidad se buscan dentro uno mismo, en donde lo único que hay que hacer es armonizar los componentes para verla. Primero hay que conocerse a sí mismo, para saber lo que es bueno para el alma, no en el sentido ético, sino de beneficio. Cuando hacemos cosas en contra de nuestra alma, se pueden manifestar a través de  alguna enfermedad, incluso alguna patología. 
El I Ching es también un compendio de filosofía taoista aplicada a la vida. Su estructura se basa en que el todo que es Tao, teóricamente incapturable, se transforma en dos fuerzas: Yin, (femenino) y Yang, (masculino), y ambos en su relación, dan todos los fenómenos que existen y todas las formas de vida.
Todas las situaciones podrían ser conceptualizadas en este esquema: opuestos emergiendo, desde siempre y conteniéndose el uno al otro y en constante cambio.  Sin la experiencia de unidad, el Yin y el Yang entran en divergencia o conflicto. Cualquier actitud que se equilibre con su opuesto va a producir armonía.
Se trata de un concepto de dualidades para aprender -sobre todo- a fusionarlas.
El I Ching se basa en las transformaciones cíclicas: transformación, movimiento y flujo. Buscando no  alterar las cosas fijándolas. El uso de su mensaje es indirecto, simbólico y sirve de plataforma  si usamos nuestra intuición correctamente, si alejamos la mente conceptual.
Por otro lado, tiene elementos del futuro pero para orientar el presente. Un acto ritual abre y conecta a la Psique directamente. Igual que la poesía.
El conocimiento oriental por tomar en cuenta al ser humano relaciona directamente éste conocimiento a las fuerzas o procesos cósmicos que dirigen la conciencia humana y que dirigen las relaciones intrapersonales.
Así es que tomé cada libro para que me diera una lectura de alguna experiencia o reto en mi vida.

La Forma

Empecé con un poema de verso libre, que habla de mi situación ante el proyecto, ante el Libro que había escogido para guiarme en el proceso. Y sin pensarlo, algunos los escribí en verso. Todo iba mutando en el camino.
Por otro lado las imágenes de cada uno de los libros del I Ching, me llevaban al haikú. Lo que ha llegado más a occidente, es la poesía tradicional japonesa,  en su forma del haikú, que consiste en un poema breve de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas, respectivamente,  y con su temática sobre la naturaleza. Es importante decir que la poesía china clásica influyó muchísimo a Japón y que para cuando la escritura china llegó a Japón, aproximadamente en el siglo VIII D.C, ya tenía en China más de 20 siglos de historia. Curiosamente esto sucedió durante la dinastía Tang, misma en la que se definió la métrica en la poesía china, llamada shi, y que consiste en una estrofa de versos de 5 o 7 pies y cuya rima recaía en los versos impares.
 De hecho, los orígenes directos del haikú están en el haikai chino, que es una forma poética marcada y que se basa en lo cómico y lo divertido. Mucho más adelante es que se hizo la separación de los diferentes géneros, dándole más un carácter espiritual al haikú.
Esto, y su sencillez, su sutileza y austeridad y aparente asimetría, que sugiere libertad y eternidad, como si se tratara de una estación interior,  me venían bien para dar con imágenes, y estas características en la forma, el contenido que pretendía: mis estaciones internas, con sus ciclos.
Después, de una manera hasta atrevida, dejé toda medida, no respeté ni las reglas del soneto, ni del haikú,  y jugué a hacer figuras con las letras, moviendo las palabras como con un pincel para plasmar formas y abriendo canales con las líneas de los versos.

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